junio 2017

Cómo me cambio la vida…

Joaquín Y Benjamín

El día de hoy sentada en mi cama he reflexionado a cerca de como nos cambia realmente la vida con los hijos. Y es que si bien siempre quise ser madre joven y planeé lo que más pude, hasta que no se vive no se puede dimensionar esta experiencia.

El viernes que pasó pensaba, tal vez hace unos diez años estaba yo corriendo, arreglándome para salir a una fiesta: no había viernes, ni sábado libre. De mis múltiples amigas de ese entonces, creo que ya no hablo con ninguna. Fui la única que se casó, tuvo hijos y ellas aún ”disfrutan” de la vida de solteras, esa vida que a veces recordar me da nostalgia pero a la que no quisiera volver.

  Hoy en día lo que menos quiero es ir a fiestas o tomar licor y mucho menos fumar un cigarrillo. Hoy disfruto día a día estar con mis hijos. No lo podía creer pero cada que pienso en buscar a mis viejas amigas me pregunto si tendremos algo en común de que hablar, pues el 90% de mis conversaciones incluyen a mis hijos. (A veces pienso que soy muy intensa hablando de ellos) y si no es de ellos es de cosas que los conectan, sitios para ir con ellos, colegios, series de madres, programas infantiles, entre otras. Y es que para ser sincera ya ni un noticiero me veo completo.

    No sé si solo a mí me pase esto, pero mi mundo y mi vida cambiaron drásticamente en torno a mis hijos. No porque ellos o alguien me lo pidieran, porque estar con ellos y tenerlos a ellos es lo que más felicidad y placer me da. Cada noche que recibo mi beso de buenas noches, cada sonrisa, cada abrazo siento que el  pecho me va a explotar.

Cada que miro sus fotos de bebé me da una nostalgia, un orgullo, un sentimiento que no logró explicar entre satisfacción y alegría que me hace sentir un amor profundo por mis hijos, una necesidad de cuidarlos y protegerlos. Y si, muchas veces algunas amigas me han dicho tienes que “recuperar” tu vida, y yo solo pienso: recuperar? es que nunca la perdí. Empece a vivir en el momento en el que ellos nacieron. Respeto todos los tipos de crianza pero en lo que me corresponde a mi, no soy el tipo de persona que considera que la crianza debe estar a cargo de personas ajenas a los padres. Solo en algunos casos por necesidad de los abuelos.

Empece a vivir con ellos por la sencilla razón de que nunca había experimentado un amor tan grande, porque día a día van creciendo y yo crezco con ellos. Por la sencilla razón de que cada que juego con ellos vuelvo a ser una niña más, porque cada que veo brillar sus ojos por algo que les gusta lo veo como si fueran mis sueños, veo una infinidad de posibilidades para que ellos sueñen y cumplan todo lo que se proponen. Porque aunque no voy a decir mentiras siempre sueño en que lo que serán y me tambalea el corazón de pensar que crecen y se van, pero serán grandes y brillaran. La maternidad no nos quita la vida, nos da una nueva vida.   

Desde que soy mamá aprendí a tener calma, a que van a pasar mil cosas en un día, que los niños van a cambiar mil veces de emociones y que yo soy el polo a tierra. Que como adulto responsable debo manejar y controlar la situación; y sobre todo en cada momento dar una enseñanza a mis hijos que en el futuro serán los responsables de las riendas de sus vidas.  

¿Y a ti cómo te cambio la vida siendo madre?  

Porque se puede creer que es Autismo?

Joaquín Feliz
Joaquín Feliz

 De la experiencia vivida que pueden leer aquí me quedaron muchísimas enseñanzas, una de esas las razones por las que pueden diagnosticar mal a un niño:

  LENGUAJE: la razón principal por la que a Joaquín llegaron a decirle que tenía muchos síntomas autistas fue el lenguaje. Y es que un lenguaje limitado o nulo no significa tener autismo…. pero si hace que se presenten otros síntomas que pueden confundirse, el lenguaje limitado o demorado se puede dar por impactos psicológicos, exposición excesiva a pantallas haciendo que el niño no tenga necesidad de hablar, excesivo consentimiento o sobreprotección (la mama o el cuidador no deja o incentiva al niño a hablar) o en su defecto porque el niño no quiere hablar. 

    CONTACTO VISUAL: este es un síntoma de muchos, por los que pueden decir que el niño presenta síntomas autistas. Sin embargo, el reflejo de mirar cuando hablan se pierde al rededor de los dos o tres años. Si un niño estuvo expuesto a pantallas desde temprana edad o no recibió respuesta a su reflejo, no aprendió a mirar a los ojos. Esto no quiere decir que este en otro mundo ni que tenga algo.

  BERRINCHES: La mayoría de niños entre los dos y tres años están experimentando un cambio emocional fuerte, están en la transición de bebe a niño pequeño, esto hace que puedan presentar muchos berrinches, por tanto muchos niños tendrían TDA. En muchos casos estas rabietas se incrementan por la razón principal e inicial: el retraso en el lenguaje y es que si un niño no puede expresar lo que quiere, su forma de llamar la atención o expresarse es haciendo berrinches, esto va muy de la mano de la agresividad en ciertos casos. 

AGRESIVIDAD: la frustración genera algún tipo de agresividad moderada. Un niño que no puede expresarse, que no lo sabe hacer, tiende a reaccionar de manera brusca o equivocada ante los problemas. Si a los adultos nos pasa, que podemos responder de manera equivocada, que será un niño que está empezando a vivir y a sentir experiencias. Esto también hace que lo rechacen y no quieran compartir con el.  

  AISLAMIENTO: Normalmente otro síntoma del autismo es la dificultad para socializar. Sin Embargo si un niño tiene una deficiencia del lenguaje y no puede expresar lo que siente o piensa es muy difícil que logre socializar y tiende a aislarse o en su defecto tienden a aislarlo.

APEGO A COSAS: Cuando visitamos al especialista nos pregunto si Joaquín tenia alguna obsesión. Sabíamos que al niño le gustaba, le encantaba y no soltaba al Rayo Mc Queen. Los niños como todo el mundo tienen gustos, su muñeco favorito o su deporte favorito. Evidentemente a nadie le gusta que le quiten lo que tanto le gusta (va a enojarse por eso). Y si uno de madre ve que a su hijo le gusta algo pues le compra cosas de eso. Lo que hace que incentive los apegos. Normalmente los niños suelen tener su juguete favorito que le da seguridad a medida que crecen estos apegos disminuyen.

      RESISTENCIA A LOS CAMBIOS: Normalmente dicen que un niño que sufre TDA le cuestan los cambios y se acostumbra normalmente a las rutinas. Aunque este no lo padecimos con mi hijo porque realmente mi familia nunca ha llevado una rutina marcada. Si desde que nació he visto, leído y escuchado miles de especialistas que recomiendan implantar en los niños rutinas desde muy pequeños. Yo lo intente de bebe le lactaba cada cuatro horas exactas pero mi rutina no paso de eso…. Sin embargo, supongo que muchas mamas lo hacen al pie de la letra…. Un niño que desde bebe ha tenido las rutinas marcadas como no se va a enojar por un cambio de rutina o una diferencia en su vida?   

Si un medico en una consulta de 20 minutos le pregunta todos estos síntomas y usted los evidencia, claro se angustia y el medico pensara que su hijo tiene TDA. Sin embargo, como se menciono en el post anterior esto se diagnostica con más de una consulta de 20 minutos, muchos exámenes y cuando el niño tenga la edad suficiente. Mientras tanto, cada niño tiene un tiempo diferente de desarrollo y hay que respetarlo y ayudarlos a crecer sin estar comparando. Muchos de los casos que he leído de autismo diagnosticados a temprana edad, desaparecen o se “curan” mágicamente después de los 4 años. Y es que si nos ponemos a mirar muchos síntomas del autismo los tenemos hasta los adultos o todos tenemos algo de TDA o es un campo demasiado amplio para poder diagnosticar fácilmente. 

      HABLEMOS DE AUTISMO!!!

Del autismo y otros demonios….

 
 

Un poco antes de que mi hijo mayor (Joaquín) cumpliera dos años, a mi hogar llego el miedo, la confusión, el dolor y un revuelto de sentimientos que no podíamos explicar. Sentíamos que la vida se nos derrumbaba de a poquitos.Y es que habíamos escuchado la palabra autismo pero no teníamos claro nada acerca de esto.   

Pocos días después del nacimiento de nuestro hijo menor, Joaquín dejo de hablar, se aisló y podemos decir que tomo por mejores amigos al celular y la tableta. Nosotros que no le veíamos el problema a que jugará con tecnología no tuvimos reparo en prestársela. Y es que no era fácil repartir el tiempo entre lactancia, la casa y todo este proceso difícil de adaptarse a un nuevo hermanito. La primiparada de mamá se empezaba a notar. Dada mi ignorancia, decidí que lo mejor era que Joaquín entrara al jardín. Primer error grave en este proceso. Pues mi pequeño no estaba preparado para dos golpes tan duros.

Notando que cada vez el niño hablaba menos, le comente al pediatra de cabecera quien nos remitió al neurólogo….. Y aquí empieza el demonio a hacer sus males…. La neuróloga que visitamos por primera vez (pésima por cierto). tan solo le bastaron diez minutos para soltar el bombazo: Su niño tiene muchos rasgos autistas. Nosotros un poco confundidos y afanados, pues lo que sabíamos del autismo era casi nulo, pero lo primero que leímos en internet fue que el autismo es una enfermedad o discapacidad sin cura -> Segundo Demonio.

Después de mil lagrimas, muchos documentales, y demasiados especialistas me di cuenta, o mejor dicho aprendí que el autismo es una condición, que existen muchísimos niveles de autismo y que los niños que cuentan con esta condición son unos niños realmente amorosos y sensibles que en condiciones de amor y paciencia pueden desarrollarse totalmente. Note que la primera neuróloga fue muy irresponsable al diagnosticar así autismo, esto requiere más de una visita y una primera evaluación, diez minutos de consulta no son suficientes para confirmar autismo. Empezando porque el niño estaba muy pequeño para dar un diagnóstico así. (2años) 

Y ENTONCES QUE HICIMOS????  

Después de un tiempo hemos visitado diferentes especialistas y han concluido que muchos niños son mal diagnosticados. Ya que tan pequeños hay rasgos que se pueden confundir. El diagnóstico real se puede dar entre los 5 y 7 años pues hasta esta edad el niño puede estar en capacidad de tener desarrollo cerebral. Sin embargo, a Joaquín la neuropsicologa le realizó unas pruebas para niños preescolares, que como ella dijo no son más que una guía para saber en qué punto está. Dichas pruebas resultaron con una baja probabilidad de autismo y un diagnóstico de disfasia del lenguaje (de la cual hablaremos en otro momento).

  Está experiencia me dejo una gran sensibilización hacia el autismo, me enseñó a comprender y respetar a todas las familias que tienen personas en esta condición. Me enseñó que no es una discapacidad, que es una forma distinta de ver el mundo. Y sobretodo que tengamos o no niños con esta condición debemos apoyar la lucha para que los gobiernos mejoren las condiciones y necesidades de estas personas. 

  Según la OMS 1 de cada 160 niños tiene TEA (trastorno del espectro autista). Según estudios epidemiológicos en los últimos 50 años esto ha aumentado considerablemente. No es un caso aislado, nuestros hijos pueden tener compañeros en esta situación, parte de nosotros como padres enseñar a nuestros hijos siempre a ayudar, a tolerar y a compartir con sus compañeritos a perdonar si tienen fallas y sobre todo a no rechazar a los niños en esta condición: 

Y es que un día me encontré con un niño con autismo como de 16 años y un adulto mayor me dijo: ese niño no es normal, no deje a sus pequeños acercarse. Yo ya había leído me había documentado y sobretodo ya me había sensibilizado en este tema. Me enoje un poco pero no dije nada e incentive más a mi hijo a integrarse con su amigo grande.   

Es cuestión de que cambiemos el chip y nos toleremos los unos a los otros, de esta forma acabaremos con los demonios que rodean esta palabra y dejaremos el tabú de hablar de Autismo.  

YO HABLO DE AUTISMO!!!

Autismo no es un error de procesamiento. Es un sistema operativo diferente
Autismo un sistema operativo diferente