Cómo me cambio la vida…

Joaquín Y Benjamín

El día de hoy sentada en mi cama he reflexionado a cerca de como nos cambia realmente la vida con los hijos. Y es que si bien siempre quise ser madre joven y planeé lo que más pude, hasta que no se vive no se puede dimensionar esta experiencia.

El viernes que pasó pensaba, tal vez hace unos diez años estaba yo corriendo, arreglándome para salir a una fiesta: no había viernes, ni sábado libre. De mis múltiples amigas de ese entonces, creo que ya no hablo con ninguna. Fui la única que se casó, tuvo hijos y ellas aún ”disfrutan” de la vida de solteras, esa vida que a veces recordar me da nostalgia pero a la que no quisiera volver.

  Hoy en día lo que menos quiero es ir a fiestas o tomar licor y mucho menos fumar un cigarrillo. Hoy disfruto día a día estar con mis hijos. No lo podía creer pero cada que pienso en buscar a mis viejas amigas me pregunto si tendremos algo en común de que hablar, pues el 90% de mis conversaciones incluyen a mis hijos. (A veces pienso que soy muy intensa hablando de ellos) y si no es de ellos es de cosas que los conectan, sitios para ir con ellos, colegios, series de madres, programas infantiles, entre otras. Y es que para ser sincera ya ni un noticiero me veo completo.

    No sé si solo a mí me pase esto, pero mi mundo y mi vida cambiaron drásticamente en torno a mis hijos. No porque ellos o alguien me lo pidieran, porque estar con ellos y tenerlos a ellos es lo que más felicidad y placer me da. Cada noche que recibo mi beso de buenas noches, cada sonrisa, cada abrazo siento que el  pecho me va a explotar.

Cada que miro sus fotos de bebé me da una nostalgia, un orgullo, un sentimiento que no logró explicar entre satisfacción y alegría que me hace sentir un amor profundo por mis hijos, una necesidad de cuidarlos y protegerlos. Y si, muchas veces algunas amigas me han dicho tienes que “recuperar” tu vida, y yo solo pienso: recuperar? es que nunca la perdí. Empece a vivir en el momento en el que ellos nacieron. Respeto todos los tipos de crianza pero en lo que me corresponde a mi, no soy el tipo de persona que considera que la crianza debe estar a cargo de personas ajenas a los padres. Solo en algunos casos por necesidad de los abuelos.

Empece a vivir con ellos por la sencilla razón de que nunca había experimentado un amor tan grande, porque día a día van creciendo y yo crezco con ellos. Por la sencilla razón de que cada que juego con ellos vuelvo a ser una niña más, porque cada que veo brillar sus ojos por algo que les gusta lo veo como si fueran mis sueños, veo una infinidad de posibilidades para que ellos sueñen y cumplan todo lo que se proponen. Porque aunque no voy a decir mentiras siempre sueño en que lo que serán y me tambalea el corazón de pensar que crecen y se van, pero serán grandes y brillaran. La maternidad no nos quita la vida, nos da una nueva vida.   

Desde que soy mamá aprendí a tener calma, a que van a pasar mil cosas en un día, que los niños van a cambiar mil veces de emociones y que yo soy el polo a tierra. Que como adulto responsable debo manejar y controlar la situación; y sobre todo en cada momento dar una enseñanza a mis hijos que en el futuro serán los responsables de las riendas de sus vidas.  

¿Y a ti cómo te cambio la vida siendo madre?