abril 29, 2015

La llegada del nuevo hermanito

El 9 de abril llego la hora esperada, nos fuimos a la clínica a las 6 de la mañana y más allá de la preocupación del parto me atormentaba la idea de dejar a mi hijo mayor con sus abuelos un periodo prolongado…. No es que no confíe en mis padres, es que en los 19 meses de vida de Joaquín nunca nos habíamos separado tanto, no quería que llorara, ni sufriera y yo me sentía totalmente incompleta… Finalmente nació Benjamín a las 4 de la tarde y Joaquín entro a conocerlo a las seis… Estaba tan tranquilo que realmente la que no descansaría de pensar en dormir lejos de él era yo. Entro, no determinó a su hermanito, se puso a jugar con el regalo que este le trajo y luego de unas horas se monto en la cama, se dejo abrazar de mi y tomar una foto juntos…. Llego la noche y se fue con los abuelos muy tranquilo, mientras tanto, yo con el corazón en la mano y las lagrimas en los ojos lo despedía y le decía mañana nos vemos portate juicioso….nos teníamos que empezar a independizar uno del otro y claramente yo no estaba preparada para esto….

Paso el día llegamos a casa y el evitaba estar con quien alzaba a su hermano… Una reacción normal para tanto cambio, luego accedió a verlo a consentirlo y poco a poco se acercaba a el….
Algunos días más, otros menos, es su ritmo y lo debemos respetar. Lo más importante es que no ha tratado de lastimarlo ni nada, cuando tiene celos solo se retira y alguien va a acompañarlo… Se que el mejor regalo que pudo tener Joaquín es su hermanito quien será su cómplice de juegos y que aunque ahorita no lo entiende en cuestión de meses lo disfrutara y lo comprenderá…
De esta experiencia comprendí que muchas veces las mamas nos preocupamos más que los propios hijos, pensé que para Joaquín esto iba a ser muy difícil de manejar… Y sí, estoy segura que ha sido duro, que no lo expresa explosivamente como yo esperaba, pero también estoy convencida de que lo más doloroso de dejarlo esa noche fue mi dependencia a el y mis miedos.